El problema de una tienda no es cuántas remeras tiene, es cuántas negras en M. Vidriera lleva el stock por variante, con su código de barras, y lo mueve con cada venta, cambio, devolución, baja y conteo.
Sin instalar nada: se usa desde el navegador. Sin comisión por pedido ni permanencia.
El artículo (la remera) tiene su curva de talles y colores; cada combinación es una variante con SKU, código de barras y stock propio.
Si la variante no trae código, el sistema genera uno interno y arma la hoja de etiquetas imprimible; también sólo las de una compra recién llegada.
Ventas, devoluciones, bajas con motivo y conteos, con fecha y quién lo hizo. Siempre sabés por qué el stock dice lo que dice.
Se recorre el local escaneando; las diferencias quedan como ajuste con motivo. Sin planilla ni recuento a mano.
Precio sugerido desde el costo de la última compra, aviso de precios viejos, ofertas con vencimiento y aumentos en lote por categoría o proveedor.
La tienda online avisa cuando quedan pocas, y lo que se termina deja de mostrarse. El bot de WhatsApp responde con el stock real.
Al mayorista se le compra la curva: dos S, cuatro M, cuatro L, dos XL, en dos colores. Vidriera carga la compra con una grilla de cantidades por talle y color para cada artículo, actualiza los costos y deja la deuda con el proveedor con su vencimiento. Las etiquetas que falten salen de la misma compra.
Cuando llega la mercadería, en una hora está etiquetada, con precio y en la tienda online.
No hay dos stocks. Lo que se vende en el mostrador baja de la tienda online y al revés; los cambios y devoluciones también mueven la variante correcta. El cliente que pregunta por WhatsApp recibe lo que hay de verdad, no lo que había el lunes.
Uno común, por USB, de los que se conectan a la PC como un teclado. Lee tanto los códigos de fábrica como los que imprime Vidriera.
Sí. Si la prenda trae código de fábrica, se carga en la variante y se escanea igual. Los que no traen, se generan.
Con un conteo: recorrés el local escaneando y el sistema compara con lo que debería haber; las diferencias quedan como ajuste con motivo.
Sí, por porcentaje y por categoría, proveedor o selección, con aviso de los productos que quedaron con precio viejo después de una compra.
Cargás un artículo con sus variantes, imprimís las etiquetas y hacés una venta con el lector.